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La Coctelera

historiasydemonios

11 Diciembre 2007

Revista Barrikada

El 9 de agosto se presentó el tercer número de la Revista Barrikada. (http://labarrikada.esp.st/)

A continuación, un fragmento de la presentación.

Las
barricadas en la ciudad —cuando el conflicto ardía— aparecieron y se
multiplicaron. Contra todo pronóstico, hombres y mujeres de todas las
edades salieron a la calle a nombre del deseo de participación, la
ansiedad de saberse y ser ciudadanos de un estado que exige
reparticiones más justas del ingreso, de la representación política,
del respeto a las diferencias y el derecho a una vida digna. Lo
imprevisible tuvo lugar. Primero surgieron en las avenidas más
importantes o en puntos estratégicos, agrupando, a veces, a cientos de
personas, después, el movimiento se hizo más grande: un desplazamiento
masivo de energía que hizo y hace —todavía—, uso de las libertades
civiles con tal de afirmar su inexistencia (Mas vale el abuso de las
libertades que el más moderado ejercicio de la dictadura). Se recuperó
la calle a nombre del pueblo; se instalaron barricadas pequeñas y
monumentales, en cada esquina donde existiera un pequeño atisbo de esperanza al cual asirse, un derecho qué defender, una dignidad que enaltecer.

El
gobierno quiso afirmar su dominio de las calles en cumplimiento de la
encomienda intolerante del neocapitalismo: nadie, en este país, nadie
sino el poder tiene voz. Y la represión se hizo presente. El Estado
echó “mano de las herramientas del antiguo régimen, de la vieja razón de Estado,
de esos instrumentos mortis que la ciencia moderna ha creado y que
ideológicamente son utilizados para evitar las amenazas o los contagios
de los desarrapados”[1].
El escuadrón de la muerte de los paramilitares y el paso de las
tanquetas que, conjugadas con el ruido perverso de las macanas contra
los escudos y la marcha —fúnebre de suyo— de las botas recién pulidas
de los zardos peefepos contra la cantera, compusieron el preludio de
los desaparecidos, los heridos y los muertos. Todos los que estaban en
las barricadas se jugaban la vida, no por tener una afición erótica a
la muerte o un impulso suicida, sino por pertenecer a ese sublime grupo
de personas que son parte de una “cultura, de las altas realizaciones
de una humanidad que, a pesar de todo, se rehúsa a no seguir soñando”[2]

Y
de un sueño inconcluso surgió nuestra Barrikada —la de todos—, la de
papel y tinta, la que afirma que la APPO sigue viva y genera nuevas
maneras de luchar contra el poder y abre nuevos espacios y va de mano
en mano. Lo imprevisible tuvo lugar de
nueva
cuenta. Hoy presentamos el tercer número de la revista. Compañeros de
todo el mundo nos están traduciendo y leyendo, recibimos colaboraciones
de todas partes, con todos los tonos imaginados y todos, como en las
barricadas de las calles, tenemos cabida.

(version completa: www.oaxacalibre06.blogspot.com)

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11 Diciembre 2007

Aquí sigo


... y aquí sigo. Me he colocado los tenis (Rachel ha ayudado) y comienzo a caminar de nueva cuenta.

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11 Diciembre 2007

Extranjeros

Tu Dios es judio, tu coche es japones, tu pizza es italiana, tu gas es argentino, tu café es brasileño o colombiano, tus vacaciones son marroquies o mexicanas, tus cifras son árabes, tus letras son latinas...


..¿Cómo te atreves a decir que el vecino es extranjero?

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11 Diciembre 2007

Nostalgias...





"(...) Desde los bancos de madrid no se puede ver el mar."

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11 Diciembre 2007

Hacerse poeta

--Así será --Respondió el barbero--, pero ¿qué haremos de estos pequeños libros que quedan?
--Éstos --dijo el cura-- no deben ser de caballerías sino de poesía.
Y abriendo uno vio que era "La Diana" de Jorge de Montemayor, y dijo, creyendo que todos los demás eran del mismo género:

--Éstos no merecen ser quemados, como los demás, porque no hacen ni
harán el daño que los de caballerías han hecho, que son libros de
entretenimiento sin perjuicio de terceros.


--¡Hay señor! --dijo la sobrina--, bien los uede vuestra merced mandar
quemar como a los demás, porque no sería mucho que, habiendo sanado mi
señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo éstos se le antojase
de hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo, y, lo que sería peor, hacerse poeta, que según dicen es enfermedad incurable y pegadiza.

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11 Diciembre 2007

"Los mitos nunca mueren del todo, reviven dentro de una condición humana que es multiforme"
PIÑON, F. 2007.

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11 Diciembre 2007

Cumple-años.

Lo inevitable —como
la muerte— es cumplir años. Cada vez que lo hacía, iba por mail un
recuento de lo que me había pasado en ese año (Para compartirlo con
vosotros o como necesidad apologética). Esta vez no va, porque cumplí
veinticuatro y no pude apagar las velas en medio de un delirio de
champagne callejero, resaca de vino tinto, música que bien a bien no
entendía, un aeropuerto bendito, Baudelaire, salsa concupiscente y
Rachel cazando atardeceres y haciéndome volar (agitando-me,
rodeando-me, amando-me, enloqueciendo-me, tocando mi violín).

Volteo
hacia atrás y sólo encuentro recuerdos. No hay más. Algunos, iluminados
por el prisma embellecedor de la nostalgia, otros, difuminados,
perdidos —no exorcizados—, resueltos ya por el bendito olvido que
siempre purifica. Me busco ahora y me encuentro con otro sueño igual de
necio, con el mismo corazón —quizá mas ajado— que se sigue acelerando
en los momentos menos pertinentes: corazón irreverente, como mis ideas,
como mi manera de andar, como la mañana en que se manda todo al diablo
y decides largarte, como te aguantas por no poder embriagarte —de lo
que sea, como Baudelaire— en Carretas o en Bournet
Close . Me veo ahora y ya no encuentro ningún anhelo del pasado, me he
construido —o deconstruido, desde donde se quiera ver— dejando atrás a…
dejando atrás a otros: ese otro yo que por fuerza tuve que abandonar.

Me encuentro hoy revuelto y, desde aquí, busco respuestas a incertidumbres y surgen futuros
(imaginarios todos). Aparece un caleidoscopio enorme. Hay que escoger
unas gafas para entender el mundo y las cambio cada vez que lo
necesito. Los ojos siguen fijos en un horizonte, como los compromisos y
los amores de adeveras. Hago planes y los veo partir como el humo del
cannabis (nada de recogerse ni sentar la cabeza). La lluvia no trae
consejos y el destino, irreverente como siempre, me grita que ese
cuándo puede ser cualquier día. Uno no puede ser tan arrogante de
pensar que la historia de uno comienza con uno mismo.

Si
avanzo, es hacia el frente. No necesito pretextos, tengo razones:
Rachel, Luz, Monique, Brenda, Celine, Omneya, María, Aurora, Pily,
Vicky, Sera, Morsito, Rodrigo, Pepe, Fer, Chelo, Samuel, Quina, Pablo,
Joao, Ectorh, Cocho, Isra… ¡Conmigo vais!

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11 Diciembre 2007

A propósito del aborto

Por aquello de los intolerantes facistas.

Santo
Tomas de Aquino, siguiendo la tesis de Aristóteles, sostenía que las
potencias generantes producen el alma vegetativa, luego la sensitiva y,
finalmente, la racional (la que cada uno de los hombres tenemos). Así,
creía que los embriones masculinos se animaban a los cuarenta días de
gestación y los femeninos a los noventa. (Suma Teológica, I, cuestión
118, art. 1, ad 4 y art. 2, ad. 2.) Esto es, palabras más, palabras
menos, que los embriones, tienen la categoría ontológica de ‘seres
humanos’ hasta que su alma es racional y, en ese sentido, el aborto es
permisible sin considerarse como un asesinato hasta los cuarenta o
noventa días de gestación, según sea el caso. San Agustín no estaba
seguro del momento de animación del embrión, pero afirmó que el aborto
antes de la formación no era homicidio.

Lo
cierto, es que la oposición extrema de la iglesia católica ante el
aborto en cualquier momento de la gestación es reciente. Fue hasta la
Casti Connubii en donde Pío XI se pronunció contra todo tipo de aborto
y a favor de la animación inmediata del feto. El veinticinco de julio
de 1974, en la declaración contra el aborto efectuada por la Sagrada
Congregación para la Doctrina de la Fe, el Papa fijó su posición sobre
el tema diciendo: "No puede menos que causar extrañeza ver cómo crecen
a la vez la protesta indiscriminada contra la pena de muerte, contra
toda forma de guerra y la reivindicación de liberalizar el aborto, bien
sea enteramente, bien por "indicaciones" cada vez más numerosas. No se
puede invocar jamás la libertad de opinión para atentar contra los
derechos de los demás, especialmente contra el derecho a la vida. No se
trata de oponer una opinión a la otra, sino transmitir una enseñanza
constante del magisterio supremo, que expone la norma de la moralidad a
la luz de la fe"

A
propósito de lo anterior, en su Carta Encíclica Evangelium Vitae, Juan
Pablo II escribe: “Este horizonte de luces y sombras debe hacernos a
todos plenamente conscientes de que estamos ante un enorme y dramático choque entre el bien y el mal, la muerte y la vida (…) Estamos no sólo ‘ante’,
sino necesariamente ‘en medio’ de este conflicto: todos nos vemos
implicados y obligados a participar, con la responsabilidad ineludible
de elegir incondicionalmente a favor de la vida.”

Lo
que sucede con la moral católica es que el sustento de lo bueno es de
carácter metafísico: matar es malo porque Dios dice. El motivo que debe
incitar a una acción virtuosa no es el respeto a la moral del hombre,
sino a la voluntad y la gloria del Altísimo. La prioridad del acto no
reside en el cumplimiento de un ideal humano, sino corresponde al
servicio de Dios. El hombre que ha sido corrompido por el pecado
original no puede hallar en sí mismo el camino que lo lleve a realizar
un acto bueno o justo: fuera de la Iglesia no hay moral. Los
imperativos que Dios ha dado sólo rigen a los que comparten una
religión y, en este sentido, la moral católica carece de universalidad
y validez.

Así
pues, asumir que el aborto es malo porque Dios lo dice, es válido para
los fieles de tal o cual religión, sin embargo, para los que no
compartimos esas creencias y además –y más importante– salimos librados
de sus juicios morales, nos interesa buscar otros argumentos para
dialogar. Con la finalidad de comenzar un diálogo entre los argumentos
a favor y en contra del aborto, elegí los argumentos que la
organización Provida utiliza para condenar el aborto en su texto
titulado “1 Dossier preguntas y respuestas (2003). El aborto preguntas
y respuestas” que cualquiera puede bajar de la página web de dicha
organización.

Este texto, en su segundo apartado, titulado La ley refiere: “El aborto es un crimen porque asesina en el vientre materno a un ser humano no nacido.” El argumento, es muy discutible. Primero que nada, utiliza el término ser humano, y descartando el argumento del soplo divino, el momento en que el producto adquiere estatus de ser humano está en discusión, por lo tanto, mientras el feto no tenga el estatus de ser humano el aborto no será un crimen.

El texto de Provida afirma, sin referir ninguna fuente –casi por inspiración divina– que: “la
ciencia moderna nos enseña, de manera incuestionable, que desde el
instante mismo de la concepción en el vientre materno, existe un nuevo
ser humano. En otros tiempos pudo haber interpretaciones filosóficas e
incluso teológicas sobre el tema. Hoy no hay duda.” Las
interpretaciones teológicas y filosóficas las abordé en la parte
anterior de este artículo, por ello no ahondaré en estos tópicos, pero,
Marjorie A. England, en A colour atlas of life befote birth, señala que por lo menos hasta el final de octava semana de gestación sólo se puede hablar de embrión.

Más adelante, el texto dice: “Nada
sucede en las semanas posteriores a la concepción que añada
sustancialmente ‘algo’ a ese óvulo fecundado, que transforme al
‘producto de la concepción’ en una ‘persona humana’. Toda la
información genética, todas las potencias del ser humano, toda su
sustancia racional están ya presentes en esa nueva naturaleza
individual llamada persona.” En este sentido, el párrafo hace alusión a conceptos como potencias y sustancia racional: estos conceptos son aristotélicos. Una potencia, es la capacidad de una cosa para pasar a otro estado, cuando la sustancia es algo, se dice que es en acto.
Potencia y acto son nociones que se aplican a la comprensión del paso
de entidades menos formadas a entidades mas formadas; según el filósofo
griego, lo que está en la matriz, dentro de la placenta, es sólo un cúmulo de células o un cuerpo en miniatura con la potencia de ser
un ser humano. Lo que está en la matriz, por lo tanto, también tiene la
potencia de ser un Shakespeare o un Jack el destripador y, quizá, jamás
sea ninguno de los dos.

El texto de Provida también refiere que “Es
falso que si una persona de cualquier edad sufre la pérdida de la
actividad cerebral por ese solo hecho deje de ser persona.” En esta
afirmación, según el diálogo que hasta ahora he expuesto, el texto
también está equivocado. De acuerdo con el diccionario de medicina
Mosby –referencia obligada de los médicos–, la muerte es “la ausencia total de actividad en el cerebro y en el resto del sistema nervioso central”.
Por lo tanto, y utilizando las mismas palabras del texto de Provida, si
una persona de cualquier edad sufre la pérdida de la actividad cerebral
está muerta: ha dejado de ser.

Hasta
aquí el diálogo con el texto de Provida. Como se puede notar con el
ejercicio anterior, hay argumentos en contra del aborto que no resisten
el análisis de los argumentos a favor. Ahora bien, el problema del
aborto más allá de los argumentos refiere un problema ético –que se
libra si se acepta que no se está matando a un ser humano–.

En
México –como casi en el resto del mundo– vivimos en una democracia que
a veces se olvida de la pluralidad. En este sentido, los diferentes
juicios morales no son tomados en cuenta por la legislación. Somos una
nación que comparte cosas en común pero que deja de lado formas de
pensar, sentir y ser diferentes –basta como ejemplo la oposición a la
unión legal de gays y lesbianas–. Con lo que he dicho hasta aquí, creo
que valdría la pena revisar la ley que condena el aborto: hay
argumentos a favor y en contra muy fuertes y contundentes, pero una
legislación univocista, lo único que generará será que una parte de la
población tropiece con una piedra que quizá jamás superará. ¿Por qué no
despenalizar el aborto? De esta manera, la
gente que está a favor, estaría protegida por la ley y haría el
procedimiento de una forma segura y digna, humana si se quiere. Por
otro lado, la gente que está en contra del aborto por sus valores
morales, ideas religiosas o cualquier otro motivo, aun cuando el aborto
no esté penado por la ley, no optará por él ya que –se supone– tiene
bien enraizadas sus ideas religiosas o sus valores morales.

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